jueves, 30 de octubre de 2014

LA BIBLIA JUNTO AL CALEFÓN

(Bartolomé Mitre al 2600)
 
Ante semejante imagen, queda poco por decir. La imaginación vuela...y pienso en alguien que enfila derechito al local 23, donde, según el dato que le pasaron, puede encontrar todo tipo de adminículos para agregarle pimienta a su vida de alcoba.  Llega, y si no vio antes el cartel de la entrada, no podrá ignorar que el local pegado al sex shop es una librería cristiana...¿Dudará, ante el dilema moral? ¿Se nefregará? ¿Será un cristiano con las cosas muy claras en cada compartimento del cerebro y podrá hacerse una escapada para elegir ese DVD cristiano que andaba buscando, o comprará una Biblia para regalar ("Envuélvamela para regalo, por favor")?
Puede darse el caso contrario. Aquel que va directo a la librería cristiana y que, luego de ruborizarse levemente al ver el rubro del local de al lado, se tentará con una oferta de dos por uno en vibradores. Quién sabe...

domingo, 26 de octubre de 2014

Hospital Italiano (Perón entre Gascón y Palestina)
Parece ser que los argentinos andamos con problemas de obesidad...pero demasiado ocupados como para tener una actividad física de rutina. Entonces, nada mejor que caminar a todos lados (de paso evitamos cortes de calle, manifestaciones y otras yerbas que ya son un clásico porteño), correr el colectivo y bajarse antes o después...y subir escaleras en lugar de hacer todo por ascensor. Está bueno saber, de paso, las calorías que vamos perdiendo en nuestro esfuerzo cotidiano. ¿Gusta la propuesta?

¿Y si lo dejamos para más tarde?

(Gallo entre Corrientes y Valentín Gómez)


No es novedad que haya veredas rotas en Buenos Aires... Pero este caso me causó más gracia (y sí, si me lo tomara mal, me la pasaría llorando...) porque el despiporre se comenzó a observar un viernes. Parece que decidieron descansar el fin de semana, pero eso sí, el asadito no podía faltar, como se observa por la parrilla que supongo dejaron para continuar con el trabajo (y el asadito) el lunes.
¿Y a qué se debe la rotura? Quién sabe, no hay cartel de ningún tipo...

NO ORINAR...Y NI HABLAR DE OTRAS COSITAS

(Agüero entre Corrientes y Valentín Gómez)

Detrás de la cortina metálica, hay un galpón, que, si no me equivoco, es utilizado como depósito. No me queda claro si este cartel (tan gráfico y artesanal) quiere dirigirse a quienes allí trabajan y no cuentan dentro del lugar con un baño, o si está para que aquellos quienes, al pasar por allí, se vean tentados de regar el rincón, lo piensen dos veces.