(Bartolomé Mitre al 2600)
Ante semejante imagen, queda poco por decir. La imaginación vuela...y pienso en alguien que enfila derechito al local 23, donde, según el dato que le pasaron, puede encontrar todo tipo de adminículos para agregarle pimienta a su vida de alcoba. Llega, y si no vio antes el cartel de la entrada, no podrá ignorar que el local pegado al sex shop es una librería cristiana...¿Dudará, ante el dilema moral? ¿Se nefregará? ¿Será un cristiano con las cosas muy claras en cada compartimento del cerebro y podrá hacerse una escapada para elegir ese DVD cristiano que andaba buscando, o comprará una Biblia para regalar ("Envuélvamela para regalo, por favor")?
Puede darse el caso contrario. Aquel que va directo a la librería cristiana y que, luego de ruborizarse levemente al ver el rubro del local de al lado, se tentará con una oferta de dos por uno en vibradores. Quién sabe...