(San Juan al 500)
Qué bueno poder
enseñar varias cosas a la vez... En las paredes externas de esta escuela pública
del barrio de San Telmo vi muchas lecciones que sus maestros dejaron a sus jóvenes
alumnos: arte (como expresión de creatividad colectiva y libre), ecología pura
(reciclar utilizando casi cualquier objeto que encontraran por ahí), consciencia
civil (en lugar de dejar las paredes expuestas a grafitis obscenos o estúpidos,
los creadores de estas obras ofrecen un trampolín para que los otros habitantes
de la ciudad puedan reflexionar al pasar).
Algunos de los
objetos que ya se convirtieron en algo sólo para ser reciclado por su pérdida
de vigencia nos ponen nostalgicos: casettes, por ejemplo. Aunque haya quienes insisten
en conservarlos o revivir su uso, son de poca practicidad en el mundo actual.
Se puede pasar
un largo rato tratando de descifrar los usos anteriores de los objetos utilizados
en esta obra. También, interpretando las formas y dibujos con ellos logrados. Arte
en las calles: por suerte, algo cada vez más frecuente de encontrar. Las mentes
creativas que se hartan de lo gris que puede tornarse una ciudad crean maravillas
como esta...