("La Blanquita", Bulnes y Perón)
Ya habíamos comentado algunos desafíos a la rutina gastronómica de este restaurante frente a Plaza Almagro, en la entrada "Clavate una entrañita". En una nueva visita, yendo al baño, encontré estos simpáticos carteles que al principio me despistaron e hicieron que enfilara para otro lado. Cuando casi me meto en la cocina o en la despensa, volví sobre mis pasos y los leí más atentamente. Luego, elegí uno. No diré cuál. Pero coincide con mi identificación de género...
El menú también presenta una ruptura de lo cotidiano. Por ejemplo, podés pedir una "Hamburguesa Completa" y seguir con tu rutina, o una "Hamburguesa Completa Mal", que tiene de todo hasta en su nombre.
"La Blanquita", un restaurante / parrilla que se declara "nacional y popular, pero desde 1996!" Por lo experimentado en el restaurante que se encuentra en diagonal con este, me animo a arriesgar ambos están en las antípodas políticas. Pero vayan y compruébenlo ustedes mismos. Tal vez sólo son mis prejuicios...
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